Descripción del episodio
Agradece a este podcast tantas horas de entretenimiento y disfruta de episodios exclusivos como éste. ¡Apóyale en iVoox! Un saludo mecenas y amigos. Continuamos con el capítulo 3 del tercer libro de El Gobierno de los Príncipes de Santo Tomás de Aquino en el 800 Aniversario de su nacimiento (1224-2024). Hoy Tomás nos muestra que todo señorío procede de Dios por razón del fin: Toda acción humana tiene un fin, y cuanto más racional es un ser, más actúa orientado hacia un propósito. Como Dios es inteligencia suprema, también sus acciones tienen un fin, y en toda meta de la creación se reconoce su “prudencia divina”. Cuanto más noble es el fin de algo, más participa de la acción de Dios; por eso el gobierno de las comunidades es una de las tareas más elevadas. El legislador debe conducir a los ciudadanos a la virtud, porque el fin de la ley es la caridad, y sin la acción divina eso no es posible. El rey debe aspirar a la bienaventuranza eterna para sí y para su pueblo, siguiendo el modelo de Jesucristo, que da vida abundante. La irradiación divina actúa de tres modos: recto (directo sobre príncipe y pueblo), oblicuo (por medio del príncipe hacia los súbditos) y circular (de Dios a los hombres y de vuelta a Dios). El poder justo viene de Dios y está ordenado a dos fines: el último, que es Dios mismo, y el próximo, que es obrar con justicia. En resumen: el gobierno legítimo no se apoya sólo en fuerza humana, sino que se justifica y se perfecciona cuando se orienta a la virtud y al fin divino. ÍNDICE COMPLETO LIBRO I cap1. Que es necesario que los hombres que viven juntos sean gobernados por alguno. https://go.ivoox.com/rf/123277292 cap2. Que es más útil a los hombres que viven juntos, ser gobernados por uno que por muchos. cap3. Que así como el gobierno de uno es el mejor, siendo justo, no siéndolo es el peor, y pruébase con muchas razones. https://go.ivoox.com/rf/124423426 Cap4. Cómo se mudó el gobierno entre los