Descripción del episodio
Hoy en día, alguien que tenga un sencillo dispositivo con conexión a Internet puede documentar su vida y compartirla con cualquiera y donde quiera. Compartir nuestras vidas se ha convertido en algo tan sencillo que ya no pensamos dos veces en qué tipo de información vale la pena compartir; confiamos por completo en estos servicios. Publicamos cientos de fotos de nuestras últimas vacaciones, damos nuestra opinión (ya sea positiva o negativa) sobre cosas que nos parecen interesantes o importantes y compartimos nuestra intimidad con nuevas amistades virtuales, gente que en la vida real son meros conocidos. Sin embargo, Internet no es un lugar seguro en el que almacenar tus datos personales, secretos o archivos. El hecho de que la gente no entienda este concepto tan simple, plantea un problema a gran escala. ¿Qué es el ting? El concepto de “ting” surgió en el 2005. Se trata de una palabra compuesta de otras dos: “o” y “texting“, y es un concepto que presupone compartir información íntima mediante mensajes de texto, fotos o vídeos. Actualmente, las tecnologías de las que disponemos hacen que el ting sea una actividad que no requiere de ningún esfuerzo. Con un solo clic puedes hacerte fotos y enviarlas mediante una app de mensajería instantánea (del tipo de WhatsApp, Viber, Snapchat o Skype), escribir mensajes personales en redes sociales o cualquier otra forma de compartir información. Para poder comprender la magnitud de este fenómeno, puedes entrar en cualquier red social y escribir la palabra “ting” en el buscador. Es bastante paradójico: algunos padres, como es de esperar, se sorprenden del hecho de que sus hijos no tengan ningún problema en enviar fotos de ellos desnudos a desconocidos, sin pensárselo dos veces. Continuamente vemos publicadas historias sobre gente que intentó hacer ting y se le fue de las manos. Según and tech, una investigación reciente que se llevó a cabo en 2017 por la Campaña nacional para la prevención del embarazo de los