Crónica Cultural Descargar la app
Volver al pódcast

"Siempre soy tu animal materno" de Valentina Maurel: miradas cruzadas en Cannes

4 min 9 s

Crónica Cultural "Siempre soy tu animal materno" de Valentina Maurel: miradas cruzadas en Cannes Listo para escuchar
0:00 4 min 9 s

Descripción del episodio

En la sección “Una cierta mirada” del Festival de Cannes, la cineasta costarricense Valentina Maurel presentó su segundo largometraje titulado Siempre soy tu animal materno. Después de haber estudiado en Bélgica, Elsa vuelve a Costa Rica para ver a su hermana Amalia, hundida en el ocio y el esoterismo, y a su madre, autora de poemas eróticos aferrada a su juventud. Todo en sus modos de vida irrita a Elsa y a su raciocinio europeo. En su segundo largometraje, Siempre soy tu animal materno, la cineasta costarricense Valentina Maurel pone en escena el desfase cultural de quienes regresan a su país de origen después de haber vivido en Europa. Esa distancia atraviesa a la protagonista, pero también a la propia directora. Maurel explica que le interesaba trabajar “con esa perspectiva del europeo que mira el trópico y América Central como desde otro lugar. Y también lo vivo con un cierto nivel de culpa”.En la película, ese choque se encarna en las dos hermanas: la mayor, que volvió con otra forma de ver el mundo, y la menor, que escoge un camino opuesto. “Hay un personaje de hermana en esta película que es como la que decide tomar un camino muy distinto de la mayor. No estudia y, viniendo de una familia artística atea, decide creer en Dios y abrazar un cierto esoterismo como un poco folclórico de América Latina, y la hermana mayor lo ve con un cierto nivel de condescendencia. Yo creo que esa era mi forma de criticar un poquito ese desfase, ese lugar en el que se sitúa de pronto el latinoamericano que se fue a Europa y que ve su latinoamericanidad como una inferioridad”. Daniela Marín y Ángel Villegas interpretan a Elsa y Amalia, dos hermanas diametralmente opuestas que chocan como hielo y fuego. Marín describe a Elsa como alguien que parece fría, pero que en realidad está desbordada por el regreso: “Es una frialdad, pero no de ella, sino también como del lugar que la recibe. Sentía abrazada al personaj