Descripción del episodio
Después de haber terminado con Abdías y Malaquías, llegamos a Romanos 8:28, donde veremos la fortísima seguridad que tenemos en Cristo al haber obedecido el llamado del evangelio. Ahora somos conocidos por Dios y predestinados a ser glorificados. Todo esto nos lleva a la conclusión de que si Dios es por nosotros, ¿quién podría estar contra nosotros y prevalecer?