Descripción del episodio
Durante nueve días, hasta el fin de semana pasado, la ciudad de Resistencia, capital de la provincia argentina del Chaco, se vio transformada por uno de los eventos culturales más importantes del país. La edición número 38 de la Bienal de Escultura del Chaco, que tuvo lugar en el Parque Intercultural 2 de febrero, recibió más de un millón de visitas. Por nuestro corresponsal Natalio Cosoy, desde Resistencia Caminando por el centro de la ciudad de Resistencia, es prácticamente imposible avanzar más de 50 o 100 metros sin encontrarse con alguna escultura. Las hay figurativas, abstractas, pequeñas, enormes, en madera, en piedra o en hierro, en las veredas y en los parques. Más de 730 esculturas en espacios públicos de toda la ciudad. “La gente se apropia más de la obra” En este marco se lleva a cabo la Bienal de Escultura del Chaco. El evento tiene lugar en un inmenso parque, en cuyo corazón 10 artistas seleccionados de entre 439 postulantes de 70 países transforman bloques de mármol con sierras, cinceles y otras herramientas, envueltos en nubes de polvo. Entre ellos conocimos al chileno Mauricio Guajardo, luego declarado ganador del concurso, que estaba convirtiendo un bloque de mármol en una figura geométrica en la que predominaba el vacío. Guajardo valora especialmente el trabajo frente al público, que se agolpa alrededor de los escultores: “Yo creo que también este vínculo que se forma, digamos, con esto de salir a la calle con nuestros talleres. Porque en el fondo me imagino que la gente que ve y haciendo tu trabajo, se relaciona y en el fondo se apropia más de la obra”, estima. Tan es así, que también inspira a nuevos artistas, como Noelia Pacheco, que está entre el público, estudia arte en Buenos Aires y creció en Resistencia. “Yo creo que es prácticamente un 60% de mi crecimiento en lo que yo hago, lo aprendí acá”, dice. “Posibilidad de establecer un vínculo emocional”