Descripción del episodio
En EE.UU., una sequía prolongada causa estragos en el suroeste del país. Los dos mayores embalses del país, el lago Powel y el lago Mead, alcanzaron niveles históricamente bajos a causa de la sequía del rio Colorado que los alimenta. Una situación alarmante para los siete estados que dependen de estos embalses para el suministro de agua y la generación de hidroelectricidad. El gobierno federal impondrá restricciones severas en el suministro de agua a partir de 2027. Una crisis hídrica amenaza a los siete estados del suroeste de Estados Unidos -Arizona, California, Colorado, Nevada, Nuevo México, Utah y Wyoming - que dependen de dos embalses, los lagos artificiales Powell y Mead, cuyos niveles se han desplomado, poniendo en peligro el suministro de agua y la generación eléctrica. “Desafortunadamente, estamos rompiendo récords, pero del lado negativo, con el almacenamiento más bajo del lago de las presas Hoover y Powell”, alimentadas por el río Colorado, observa Samuel Sandoval, profesor de la Universidad de California, especialista en recursos hídricos. La situación se debe a la acumulación de varios episodios de sequía. “Más que sequía es acidificación”, estima Sandoval. “Están cambiando los patrones de clima y está lloviendo menos. Y cuando llueve o cae nieve, se evapora más rápido por el calentamiento global causado por el hombre. Ahí no le podemos echar la culpa a la madre naturaleza”, alerta el especialista, entrevistado por RFI El nivel del agua está tan bajo que la generación de energía eléctrica ya está comprometida. A esta amenaza se suman recortes para los agricultores en varios estados del suroeste del país. La sequía que desata una guerra del agua entre Estados Los siete Estados que dependen de la cuenca del Colorado mantienen desde hace varios años un diferendo sobre el nivel de los recortes necesarios para preservar estas reservas hídricas. Un litigio que ha llevado al gobierno federal de Don