Descripción del episodio
Los Estados Unidos e Irán se atribuyen el derecho para regular la navegación en el estrecho de Ormuz debido a las ambigüedades del memorando de entendimiento que firmaron a mediados de junio. El sultanato de Omán, que comparte con Irán las aguas de la estratégica vía marítima, estaría bajo presión de Washington para abrir una vía alterna a la iraní, una acción que Teherán rechaza rotundamente y que habría dado origen a la nueva escalada de violencia. Los enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán se reanudaron el martes 7 de julio cuando tres buques fueron derribados por Irán y el ejército estadounidense respondió atacando a más de 60 pequeñas embarcaciones y otros objetivos iraníes. Las hostilidades aparentemente se calmaron el viernes, aunque Trump continúa amenazando a Irán, ahora por un supuesto complot que buscaría asesinarlo y que tendría como consecuencia un bombardeo masivo de la República Islámica. Teherán busca desmarcarse de las agresiones asegurando que ha “cumplido su palabra” desde la firma del protocolo de alto al fuego. La firma de dicho documento fue anunciada el 17 de junio con bombos y platillos a pesar de las ambigüedades sobre la administración del estrecho de Ormuz y que hoy serían el origen de la nueva escalada de violencia, así lo analizó para RFI el profesor de Relaciones Internacionales en Universidad Pontificia Comillas, Emilio García Coso. Irán defiende que la apertura de la estratégica vía marítima por donde pasaban cerca del 20% de los hidrocarburos del mundo debe ser realizada en su zona costera, pero Estados Unidos busca una ruta alterna por la zona de Omán. Entonces “Irán interpreta que hay un incumplimiento del acuerdo y por lo tanto trata de ejercer algunas acciones para disuadir ese tráfico”, como fue el caso de los ataques a los buques comerciales de origen catarí y saudí. Leer también