Descripción del episodio
Casi 6.000 personas solicitaron asilo el año pasado en las Islas Canarias. Muchas de ellas no cuentan con los recursos necesarios para valerse por si mismos y son acogidos temporalmente en centros como los gestionados por la Comisión Española de Ayuda al Refugiado, CEAR. Allí tratan de darles las herramientas necesarias para que logren integrarse a nivel personal pero también social. Nuestro enviado especial Manu Terradillos visitó uno de ellos. Desde Las Palmas de Gran Canaria El centro de acogida de Marpequeña en Telde, Las Palmas, da refugio a entre 40 y 50 solicitantes de asilo con el objetivo de ser un apoyo más en su camino a la integración. En él viven y se forman estos migrantes en situación vulnerable, sin recursos económicos ni los conocimientos necesarios para establecerse por sí mismos en España. Vienen principalmente de África y Latinoamérica, aunque su procedencia varía en función de muchos factores, como la economía o las guerras. “Las personas que viven en nuestro centro son solicitantes de protección internacional, lo que comúnmente llamamos asilo. Ahora mismo la mayoría son de Mali, pero hemos tenido épocas, dependiendo de cómo va el mundo y la situación económica y geopolítica, que hemos tenido muchas personas de Venezuela, hemos tenido personas de Cuba, de Nicaragua, de Honduras, de Colombia, de Rusia, de Ucrania, muchas nacionalidades, cuenta a RFI Maritza Legon, integradora social de CEAR Canarias. “De países africanos también, de Costa de Marfil, de Guinea, de Nigeria, de Somalia también hemos tenido”, añade. En el centro los residentes cuentan con habitaciones donde alojarse, un comedor, lugares de ocio y atención a niños, ya que hay varias madres llegadas con sus hijos, y también espacios para la formación. Aquí pueden permanecer hasta 18 meses y se les ayuda a entender cómo desenvolverse en la sociedad española, desde ir al médico o buscar alojamiento, hasta inscribir a un hijo