Descripción del episodio
Los diputados franceses debaten una polémica ley contra lo que se ha llamado el separatismo islamista. El objetivo es luchar contra la radicalización después de los atentados cometidos recientemente en el país a finales del año pasado como la decapitación de un maestro en las afueras de París por haber mostrado en clase una caricatura de Mahoma o el ataque contra una iglesia en Niza. Analizamos este proyecto de ley y la amenaza yihadista con el experto francés Moussa Bourekba, profesor e investigador en el think tank CIDOB, Centro de Barcelona de Asuntos Internacionales en España. Francia es uno de los países más afectados por atentados yihadistas en Europa. La ola de ataques comenzó en 2012 en Toulouse con el atentado contra una escuela judía y el asesinato de dos militares. Luego vino el 2015 con los atentados contra el semanario satírico Charlie Hebdo, el supermercado judío y los atentados de las terrazas, estadio de Francia y Bataclan. Prácticamente todos los autores de los ataques eran franceses o europeos. Tras los últimos ataques a finales de 2020, el gobierno ha decidido adoptar una ley para luchar contra la radicalización de los jóvenes franceses seducidos por Daesh y otros grupos terroristas como anteriormente Al Qaida. El proyecto de ley incluye 50 artículos para restringir la escolarización de los niños en casa, mayor control sobre el funcionamiento de las mezquitas y de sus imanes y dotarse de instrumentos para luchar contra los mensajes de internet que inciten al odio. Uno de los puntos esenciales es efectivamente la financiación de los centros de culto como mezquitas o asociaciones. En el caso del asesinato del maestro, la policía investigó una mezquita salafista del norte de París con la que tenía vínculos uno de los presuntos instigadores del acoso al maestro. También en la radicalización de los hermanos Koachi, autores del atentado de Charlie Hebdo, jugó un papel importante un iman del distrito XIX de París, Farid Benyettou, al que se le conocí