Descripción del episodio
Hace cuatro décadas, el 12 de marzo de 1986, el pueblo español ratificó en referéndum la permanencia en la Organización del Tratado del Atlántico Norte, donde nuestro país había ingresado apenas cuatro años antes. El debate generó gran polémica, despertó una implicación social masiva y, al mismo tiempo, algunos cambios políticos tan drásticos como inesperados.Cuando Leopoldo Calvo-Sotelo se comprometió durante su investidura a que España entrara en la Alianza Atlántica, encontró en la izquierda una oposición tajante y unánime. Las movilizaciones contra la organización y las bases estadounidenses en suelo español partieron de formaciones extraparlamentarias, pero fue la implicación del PSOE con su famosa campaña "OTAN, de entrada no" la que condujo a la opinión pública a percibir la incorporación como algo negativo.Una vez en el Gobierno, bien por una reevaluación de la realidad, bien por presiones externas, bien por ambas cosas, el presidente Felipe González varió su posición y apostó por quedarse en la Alianza. Pero mantuvo su compromiso electoral de someterlo a votación popular. Ese giro de postura radical dividió a los españoles, enfrentó a las izquierdas y decepcionó profundamente a muchos militantes y votantes socialistas. En la convocatoria de la consulta, la permanencia quedaba condicionada por tres cláusulas: la no pertenencia a la estructura militar integrada, la reducción de bases estadounidenses y la prohibición de armas nucleares en nuestro país. El PSOE fue el único que defendió el "sí", pues los partidos de