Descripción del episodio
Entre 1941 y 1985 miles de jóvenes fueron encerradas y vulneradas en la institución represora más longeva y desconocida del franquismo. El Patronato de Protección a la Mujer tenía como objetivo "la dignificación moral de la mujer, especialmente de las jóvenes, para impedir su explotación, apartarlas del vicio y educarlas con arreglo a las enseñanzas de la religión católica", aunque en la práctica distó mucho de protegerlas. Este organismo, cuyo antecedente directo es el Real Patronato para la Represión de la Trata de Blancas de 1902, dependía del Ministerio de Justicia, pero su gestión estaba en manos de congregaciones. Se contemplaba la reclusión de chicas de entre 16 y 21 años, aunque en ocasiones se extendía hasta los 25 y se internaba a niñas de corta edad.Una vez ingresadas, eran sometidas a un régimen de control, silencio, malos tratos y trabajo esclavo, confinadas con frecuencia en celdas de aislamiento. En las maternidades del Patronato se encerró a niñas y jóvenes embarazadas o con hijos. Allí se produjeron graves violaciones de derechos: insultos, violencia obstétrica, adopciones forzadas y robos de bebés. Esta realidad, oculta durante décadas, salió a la luz gracias al empeño de supervivientes e investigadoras. En 2026, más de 40 años después del final de la institución, el Gobierno reconoció en un acto oficial a las víctimas de este entramado.En este documental sonoro, con guion de Libertad Martínez y diseño sonoro de Samuel Alarcón, participan la doctora en historia Carmen Guillén, autora del libro 'Redimir y adoctrinar: el Patronato de Protecci&o