Descripción del episodio
Altercados, destrozos de vidrieras, autos quemados, docenas de heridos y cerca de 900 detenidos. Si el Paris Saint-Germain se consagró como campeón y decenas de miles lo celebraron pacíficamente, ¿por qué el fin de semana terminó con una nueva ola de violencia en la capital francesa y a lo largo y ancho del país? RFI lo conversó con el sociólogo Dominique Bodin. Ni es la primera vez, ni ocurre sólo cuando ganan, ni es exclusivo de eventos deportivos. Hace años que grupos violentos aprovechan la concentración de masas para generar desmanes en Francia. Para Dominique Bodin, sociólogo especialista en violencia en el Deporte y profesor del Instituto de Estudios Políticos de Fontainebleau, estos eventos se encuadran en la foto mucho más amplia de una sociedad francesa en crisis. "No hay ninguna relación entre el fútbol, la victoria del París Saint-Germain y los que se comportaron de forma violenta y agresiva en estos dias", dice Bodin a RFI. "En primer lugar, desde hace mucho tiempo, el mundo político francés da un ejemplo lamentable de los comportamientos que pueden existir; me refiero a que varios partidos políticos apoyan el uso de la violencia y son ellos mismos violentos en sus discursos, en sus palabras, en su forma de ser y de actuar". Según el especialista, otro factor clave se centra en la tímida respuesta judicial, al margen del número de detenidos. "Hay una serie de jóvenes que se están buscando a sí mismos en cuanto a su futuro, a cómo formar parte de la sociedad, porque realmente no hay prohibiciones. Me refiero a que las condenas por alteración del orden público - por destrozar las calles, romper vidrieras, robar en tiendas, detener coches- son condenadas débilmente. Se trata más bien de medidas educativas. A los jóvenes les da totalmente igual", afirma Bodin. Por último, cita lo que en Sociología se denomina como la "Teoría de las oportunidades", donde grupos aprovechan el ambiente festivo, que puede ser en un