Descripción del episodio
El Anatoly Kolodkin, un petrolero ruso llegó a Cuba con unos 730.000 barriles de crudo poniendo pausa al bloqueo energético estadounidense impuesto a la isla desde el mes de enero. Un alivio momentáneo. Tras mantener este bloqueo con mano de hierro, Donald Trump ha considerado que un petrolero u otros más no harán ninguna diferencia. ¿Qué dirección tomará Cuba? Se lo preguntamos al embajador de Cuba en París, Otto Vaillant Frías. Los barriles que llegaron al puerto de Matanzas el martes 31 de marzo deben ser transportados hasta la Habana para ser refinados y convertidos en combustible para aliviar las inmensas necesidades de los cubanos, que viven o sobreviven al ritmo de largos apagones desde enero.Su impacto se sentirá aproximadamente dentro de un mes y durará solamente un par de semanas. La pregunta es si la llegada de este petrolero ruso se permitió desde Washigton para evitar toda confrontación con Moscú o si se autorizó en el marco de las negociaciones anunciadas por el presidente Díaz Canel. "El bloqueo energético establecido por Estados Unidos contra Cuba ha puesto a mi país en una situación muy difícil, crítica, basado en argumentos falsos. Ha establecido una política de amenaza hacia el mundo entero que impide que podamos adquirir petróleo en el mercado mundial. Un barco no va a resolver el problema. Es la realidad. Pero es verdad que representa un alivio a la situación que hoy estamos enfrentando. Cuba demanda unos 100.000 barriles de petróleo diariamente y cubre parte de esa demanda con la producción de crudo nacional", afirma el embajador de Cuba en París, Otto Vaillant Frías.Los expertos del sector estiman que la prioridad debe darse al transporte, a la agricultur