Descripción del episodio
Agradece a este podcast tantas horas de entretenimiento y disfruta de episodios exclusivos como éste. ¡Apóyale en iVoox! Uno de los debates más recurrentes entre los aficionados a la historia es el de cuáles fueron los mayores imperios de la humanidad y qué los hizo verdaderamente grandes. Medir un imperio únicamente por kilómetros cuadrados resulta engañoso ya que la extensión por sí misma nunca garantizó su riqueza, ni su cohesión ni, naturalmente, que tuviesen un control efectivo del territorio. Gobernar grandes imperios antes de la llegada del telégrafo y el ferrocarril implicaba tomar decisiones casi a ciegas, los emperadores delegaban el poder en virreyes, sátrapas y gobernadores que actuaban con mucha autonomía. Cinco imperios encabezan todas las clasificaciones: el británico, el mongol, el ruso, el chino de la dinastía Qing y el español. Hay dos categorías diferenciadas. Por un lado los imperios terrestres (mongol, ruso y Qing), que se expandieron como una mancha de aceite sobre masas continentales contiguas. Por otro los marítimos (británico y español), que dependían del dominio de las rutas marítimas y de una red de puertos repartidos por varios continentes. El imperio británico fue el más extenso de todos, en su momento álgido al término de la primera guerra mundial llegó a alcanzar los 35 millones de kilómetros cuadrados. Los británicos levantaron su imperio sobre el comercio, la industria y la supremacía naval. Su fórmula de gobierno fue muy flexible. Había colonias que se gobernaban desde la metrópoli, protectorados y dominios con distintos niveles de autogobierno. El imperio mongol empezó con Gengis Kan en las estepas de Mongolia y llegó a cubrir a finales del siglo XIII 24 millones de kilómetros cuadrados de superficie continua gracias a la movilidad de sus jinetes, que eran además muy disciplinados. Durante dos siglos los mongoles fueron los dueños de China, de todo el centro de Asia, de Mesopotamia e incluso de parte de la Europa oriental. Grac