Descripción del episodio
Si tienes un servidor Linux expuesto a Internet, ya sea un VPS o una Raspberry Pi alojando tus servicios Docker, este es un episodio que no te puedes saltar. Detrás de ese proxy inverso (Traefik es mi elección), se esconde un tráfico que rara vez revisamos, y te aseguro que no todo el mundo tiene buenas intenciones.Tras un incidente reciente que me obligó a abrir mi servidor al mundo (y no solo a España, como lo tenía restringido inicialmente), la cantidad de visitantes desconocidos y peticiones curiosas que encontré me hizo poner manos a la obra. No es solo un tema de seguridad; es de recursos.Cada visita cuesta. Sí, has oído bien. Cada interacción con tu servidor requiere un gasto de CPU y memoria RAM. Los bots y scanners que buscan vulnerabilidades o hacen peticiones inútiles están consumiendo silenciosamente la capacidad de tu sistema, dejando menos para tus visitas de calidad (las que realmente quieres). Es esencial saber quién te visita, dónde va, y con qué intenciones, para poder actuar y liberar esos recursos.Mi objetivo, como siempre en atareao con Linux, era encontrar una solución de código abierto que fuera sencilla de implementar y, crucialmente, que no se llevara por delante todos los recursos de mi propio servidor.El punto de partida de la investigación es siempre el access.log de Traefik, que es el registro fundamental de todas las peticiones.Estuve probando distintas combinaciones, incluyendo algunas pesadas y complejas, como:Vector, Prometheus, Grafana y Loki.Vector, Victorialogs, Grafana y Loki.