Descripción del episodio
El conflicto en Oriente Medio tiene un protagonista, el Estrecho de Ormuz, por el que circula una quinta parte del petróleo mundial y que Irán mantiene cerrado de facto. Teherán entendió rápido que su control era una herramienta clave a la hora de presionar a Estados Unidos. RFI entrevistó a Arsenio Domínguez, secretario general de la Organización Marítima Internacional, organismo de la ONU responsable de la seguridad y del transporte marítimo y la contaminación marina. RFI: Según sus informaciones, ¿cuál es el estado actual del Estrecho de Ormuz y de las negociaciones sobre una posible apertura? Arsenio Domínguez: La situación sigue siendo muy similar a los últimos días. Realmente tenemos aproximadamente 1.500 buques que siguen atrapados, con también más o menos 20.000 tripulantes a bordo. Mientras más se extienda esta situación, más difícil son los problemas que ellos enfrentan, los tripulantes, en cuanto a la salud mental, el estrés, la asistencia que necesitan también en cuanto a las provisiones básicas: desde agua, alimentación, combustibles de los buques. Muy poco tránsito a través del Estrecho de Ormuz, y por supuesto yo sigo haciendo un llamado para que estos tránsitos no se lleven a menos que existan situaciones de seguridad muy bien establecidas, ya que tenemos un doble bloqueo. Las negociaciones de las causas raíz, por supuesto, están fuera del alcance de la organización, por lo cual estoy a las expectativas de cómo eso progresa entre las partes involucradas en el conflicto. Mientras tanto, nosotros seguimos trabajando acá en la finalización del marco de evacuación que los Estados miembros de la OMI acordaron, para cuando sea posible y que no exista ningún peligro de ataque a los buques y a la gente de mar, podamos entonces comenzar a evacuar a los tripulantes y a las naves. RFI: La situación de momento parece bloqueada a nivel diplomático. Desde la Organización Marít